El Bocado Sefton Goyoaga Partido de Goma monta embocadura articulada recubierta de goma sobre alma metálica.
El caballo que juega con el bocado
Hay caballos que pasan la sesión moviendo la embocadura con la lengua, haciendo ruido con las anillas o directamente mordisqueando el hierro. Antes de comprar nada, conviene entender qué está pasando, porque hay tres explicaciones muy distintas.
La primera es tensión. Un caballo nervioso mueve la boca igual que una persona mueve la pierna, y ahí el bocado no es la causa sino el síntoma. La segunda es incomodidad: algo le molesta, ya sea el hierro, un diente o la muserola, y busca colocarse. Y la tercera, en caballos jóvenes, es simple exploración: el objeto es nuevo y lo investigan, como investigan todo.
Sólo en el segundo caso cambiar de embocadura resuelve algo. En el primero hay que trabajar la tensión; en el tercero se pasa solo con las semanas.
Qué aporta la goma aquí
Textura y temperatura más amables que el metal desnudo, lo que ayuda a un caballo que rechaza el hierro. La contrapartida es evidente en este contexto: un caballo mordedor la marca antes que a una embocadura de acero. Si el tuyo mordisquea de forma insistente, la goma dura le va a durar bastante más que la blanda.
Ficha técnica
- Embocadura articulada recubierta de goma
- Alma metálica interior
- Sin palanca ni barbada
- Uso general de trabajo
Revisa la zona de la articulación
Es donde el recubrimiento es más fino y donde primero aparecen grietas y desprendimientos. Al primer signo de que asoma el metal, se sustituye el bocado entero.
Tienes el resto de embocaduras en bocados de doma y otros bocados, las piezas sueltas en accesorios de filete y bocado, y el resto del equipo de cabeza en cabezadas inglesas y riendas.
¿No tienes claro qué embocadura le encaja a tu caballo? Escríbenos por WhatsApp y lo vemos antes de que compres.















