El Bocado Sefton Goyoaga de Goma con Puente sin Pasadores reúne tres características suaves: recubrimiento de goma, puente que libera la lengua y anillas libres que amortiguan el contacto.
Por qué no conviene comprar un bocado de segunda mano
Es tentador, porque los bocados parecen indestructibles y los hay muy baratos de segunda mano. Pero hay tres razones serias para no hacerlo.
La primera es el desgaste invisible. Las zonas de rozamiento entre piezas móviles se comen con los años, y esa holgura no se ve en una foto ni al mirarlo por encima: se nota moviendo las piezas con las manos, y sólo si sabes qué buscar. Un bocado con juego pellizca.
La segunda es la superficie. Los mordiscos, las rayaduras y las rebabas que ha ido acumulando están precisamente en la parte que entra en la boca. Un bocado usado por otro caballo puede tener un canto que el vendedor ni sabe que existe.
Y la tercera es sanitaria. Es material que ha estado en la boca de otro animal del que no sabes nada.
En embocaduras con goma la cuestión es todavía más clara: la goma envejece, se endurece y se agrieta con el tiempo aunque no se use. Un recubrimiento de hace ocho años no es el mismo material que salió de fábrica.
Ficha técnica
- Embocadura con puente central recubierta de goma
- Anillas libres, sin pasadores
- Alma metálica interior
- Sin palanca ni barbada
Lo que sí merece la pena de segunda mano
Casi todo lo demás: mantas, cubos, portasillas, herramientas de cuadra. Lo que entra en la boca del caballo, lo que sostiene al jinete y lo que protege una cabeza, mejor nuevo. Bocados, aciones, cinchas y cascos son las cuatro excepciones y ninguna es negociable.
Tienes el resto de embocaduras en bocados de doma y otros bocados, las piezas sueltas en accesorios de filete y bocado, y el resto del equipo de cabeza en cabezadas inglesas y riendas.
¿No tienes claro qué embocadura le encaja a tu caballo? Escríbenos por WhatsApp y lo vemos antes de que compres.



















