La Silla Estilo Portugués HH Portuguesa reproduce el modelo de la escuela lusitana, la silla más encajada de toda la tradición ibérica y la que menos se parece a lo que se ve hoy en una pista de doma.
De dónde viene ese asiento
La silla portuguesa se desarrolla alrededor del toureo ecuestre, una disciplina en la que el jinete necesita las dos manos libres, giros muy cerrados y aceleraciones bruscas sin perder el sitio. La solución no fue agarrarse: fue construir un asiento que sujete solo. De ahí los dos borrenes altos, el delantero y el trasero, que encierran la pelvis del jinete y hacen casi imposible desplazarse hacia delante o hacia atrás. Quien se sienta por primera vez en una portuguesa suele describir la sensación como estar metido dentro de la silla, no encima.
Qué implica para el jinete
Un asiento así perdona poco: si te sientas mal, la silla te fija en la mala posición y no te deja corregir. Por eso conviene ajustar bien la longitud de estribos desde el principio y montar los primeros días al paso hasta que el cuerpo entienda dónde le corresponde estar. A cambio, cuando la posición es correcta, la estabilidad en trabajos reunidos y cambios de dirección no la iguala ninguna silla plana.
- Borrén delantero y trasero elevados
- Asiento profundo de tradición lusitana
- Faldones rectos, pierna larga
- Cuero vacuno con acabado tradicional
Antes de decidirte
No es una silla para iniciarse ni para saltar. Es una silla para caballo ibérico trabajado en reunión y para jinete con posición ya formada. Si tu caballo es de cruz alta y dorso corto, comprueba especialmente la holgura del canal: los borrenes altos no compensan un arco equivocado.
Compárala con las sillas portuguesas del catálogo y con las sillas españolas, que son primas hermanas pero con otra filosofía de asiento. Verás también el resto de sillas de montar. Complétala con mantillas de tipo español y revisa las cinchas.
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