La Silla Australiana HH Con Pomo es una silla poco conocida en España y muy lógica cuando se entiende de dónde viene: del trabajo a caballo en distancias largas y terreno impredecible.
Ni inglesa ni western
La silla australiana nace de mezclar lo que interesaba de las dos escuelas. Del lado inglés conserva la ligereza relativa, el contacto con el caballo y unos faldones que permiten dar pierna. Del lado western toma el asiento profundo, las rodilleras pronunciadas y el pomo delantero. El resultado es una silla en la que resulta difícil salir despedido hacia delante cuando el caballo baja una pendiente, se para en seco o da un extraño.
Para qué sirve el pomo
No es un asa para agarrarse, aunque en un apuro cumpla. Su función real es hacer de tope contra el muslo: cuando el caballo desacelera bruscamente, el pomo detiene el desplazamiento del cuerpo hacia delante antes de que llegue a desequilibrarte. Por eso va emparejado con las rodilleras, que hacen lo mismo por el lateral. En terreno llano no lo vas a echar de menos; en un descenso de piedra suelta, sí.
- Asiento profundo con rodilleras marcadas
- Pomo delantero de sujeción
- Faldones amplios para jornadas largas
- Orientada a raid, ruta y trabajo en campo
Cuándo no comprarla
Si montas en pista y trabajas figuras, esta silla te va a limitar: el asiento profundo y el pomo restan libertad de movimiento y dificultan salir a la posición de suspensión. No es la silla para aprender a saltar ni para clases de doma. Es la silla para pasar cinco horas en el campo y bajarse entero.
Si tu terreno es de campo, mira también las sillas western y las sillas españolas. Para rutas largas añade alforjas y una mantillas y sudaderos que no haga arruga. Revisa además tus estribos antes de una jornada larga.
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