El Bocado Sefton Pelham Recto de Goma Blanda monta un recubrimiento de goma flexible sobre alma metálica, la terminación más amable dentro de los pelham.
El caballo que rechaza el metal
Existe y es más común de lo que parece. Hay caballos que con una embocadura de acero van con la boca tensa, no salivan, mueven la cabeza al embridar o directamente se resisten a abrir la boca, y con la misma embocadura en goma cambian por completo en dos sesiones.
Parte de la explicación es el sabor y la textura, y parte es la temperatura. Un bocado de metal en una mañana de enero está helado, y ese primer contacto es desagradable de verdad. La goma no coge frío igual y entra en la boca a una temperatura mucho más amable. Es un detalle que quien monta a las ocho de la mañana en invierno agradece, y una razón por la que muchos caballos van tensos sólo en las primeras sesiones del día frío.
Su límite
Se marca. Un caballo que mordisquea el hierro va a dejarle huella, y con el tiempo esas marcas se convierten en grietas. Si el tuyo es de los que juegan con el bocado, mira la versión de goma dura: dura mucho más y hace prácticamente lo mismo.
Ficha técnica
- Bocado tipo pelham con dos anillas
- Embocadura recta recubierta de goma flexible
- Alma metálica interior
- Requiere barbada; recomendado con dos riendas
Blando no significa inofensivo
Es un pelham: la dureza real la marcan la pierna, la barbada y la mano. Una embocadura de goma mejora el confort del contacto, no reduce la palanca. Con la rienda de abajo tensa todo el rato, este bocado sigue siendo un bocado activo de forma permanente.
Tienes el resto de embocaduras en bocados de doma y otros bocados, las piezas sueltas en accesorios de filete y bocado, y el resto del equipo de cabeza en cabezadas inglesas y riendas.
¿No tienes claro qué embocadura le encaja a tu caballo? Escríbenos por WhatsApp y lo vemos antes de que compres.



















