Zalea Ludomar De Borreguillo Natural es la zalea de lana auténtica, la versión tradicional y la que mejor se comporta en condiciones extremas.
Lo que hace la lana y el sintético no
La lana natural regula temperatura de forma real: aísla del frío y, en verano, la circulación de aire entre las fibras evita el efecto plancha del sintético al sol. Además absorbe una cantidad notable de humedad sin dar sensación de mojado, lo que en jornadas muy largas se traduce en bastante menos incomodidad. Es la razón por la que en raid y en trabajo de campo de muchas horas se sigue prefiriendo la natural.
Lo que pide a cambio
Cuidado. Se lava con jabón neutro específico para lana, con agua fría y sin retorcer, y se seca extendida a la sombra. Agua caliente o secadora la apelmazan y encogen de forma irreversible. No es complicado, pero es un mantenimiento que hay que hacer, y si no se va a hacer, la sintética es más honesta.
Ficha técnica
- Zalea Ludomar en borreguillo natural
- Lana auténtica con regulación térmica
- Alta capacidad de absorción
- Uso en jornadas largas y raid
Duración
Bien cuidada, una zalea de lana natural dura muchos años y mejora en los primeros meses, cuando la fibra se asienta con el uso. Es más cara al comprarla y más barata a diez años vista.
Enlaces
Compara con la sintética en zaleas. Para el equipo de ruta, alforjas, estribos de raid y sillas de montar.
El primer lavado
Espera unas semanas antes de lavarla por primera vez. La lana nueva trae su propia lanolina, que la protege y la impermeabiliza de forma natural, y lavarla nada más comprarla se la retira antes de tiempo. Después, cuando toque, jabón específico para lana y agua fría.
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