La Silla Tejana Lexhis Topeca usa un sistema de cinchado que desconcierta a quien viene de la silla inglesa, porque no hay hebilla que apretar.
El látigo y la anilla
En una western, una correa larga de cuero llamada látigo baja desde la anilla de la silla, pasa por la anilla de la cincha, vuelve a subir y se asegura con un nudo. Se dan una o varias vueltas según lo que sobre y se remata con un nudo plano que aprieta contra sí mismo cuando el conjunto trabaja. Bien hecho, no se afloja solo; mal hecho, se desliza poco a poco durante la marcha, que es justo el fallo que provoca que la silla gire.
Aprenderlo bien la primera vez
Merece la pena que alguien te lo enseñe en persona o seguirlo despacio con un vídeo hasta hacerlo cinco veces seguidas sin dudar. Es de esas cosas que se hacen mal durante años porque nadie las corrige. Y como en cualquier silla: cinchar en dos tiempos y volver a comprobar a los diez minutos de montar.
- Silla western con cuerno
- Cinchado con látigo de cuero
- Asiento profundo con cantle elevado
- Uso en campo y monta western
Revisión
El látigo es una pieza de seguridad crítica y de desgaste: revísalo entero cada temporada, sobre todo en la zona que roza contra las anillas.
Consulta el resto de sillas western y el conjunto de sillas de montar. Revisa tus cinchas y complétala con mantillas y sudaderos de grosor adecuado. Cuida el cuero con cuidado del cuero.
Sobre el peso al manejarla: una western pasa de los doce kilos, así que levántala apoyándola primero en el antebrazo y súbela desde el lado izquierdo con el impulso de las piernas, no de la espalda. Y si el caballo es alto, usa un cajón. La mayoría de las lesiones de espalda del mundo del caballo no vienen de caídas, vienen de ensillar mal miles de veces.
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