Protector Zandonà Carbon Pro Menudillo (Par) es la pieza que va detrás, y su trabajo es distinto al del protector de tendón: aquí no se trata de amortiguar un golpe de barra, sino de evitar que el caballo se corte a sí mismo con la propia herradura.
Por qué un menudillo trasero se lesiona
En el salto, el caballo cierra las traseras sobre el obstáculo y las manos se aproximan más de lo que lo hacen al paso o al trote. Ahí es donde aparecen los alcances: el borde de la herradura de una trasera contra la cara interna del menudillo de la otra. No es un impacto grande, pero es cortante y se repite. De ahí que los protectores traseros sean pequeños, rígidos por fuera y estén concentrados en una sola zona en lugar de cubrir toda la caña.
Ligeros a propósito
Con el tren posterior conviene no cargar peso: es el motor del salto y cada gramo colgado del menudillo se nota en la propulsión. Por eso Zandonà reduce aquí la superficie de carbono al mínimo eficaz —solo la cara interna y el borde inferior— y aligera el cierre. El resultado pesa poco más de la mitad que el protector de tendón equivalente.
Ficha técnica
- Concha de carbono en la cara interna del menudillo
- Forro perforado transpirable
- Doble velcro elástico de cierre rápido
- Corte anatómico que respeta la flexión de la articulación
- Par de protectores traseros
Cómo colocarlos
La concha rígida va siempre hacia dentro, mirando a la otra pata. Es el error más repetido en el paddock: montarlos con la coraza hacia fuera deja desprotegida exactamente la zona que se golpea.
El juego completo se cierra con el Carbon Pro de tendón delante; si buscas más acolchado interior, mira el Techno-Fur de menudillo. Toda la gama, en protectores para caballo.
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