La Manta Rambo Verano Optimo resuelve una contradicción aparente: tapar a un caballo en julio para que esté más fresco, no más caliente.
Por qué una manta de verano no calienta
La clave está en de dónde viene el calor. En verano, la mayor parte no la genera el caballo: la recibe del sol directo sobre la capa. Una superficie oscura absorbe casi toda esa radiación y la convierte en calor pegado a la piel; una superficie clara y reflectante devuelve buena parte de ella antes de que llegue al cuerpo.
Por eso estas mantas son de color claro y de tejido muy fino y abierto. Reflejan la radiación, dejan pasar el aire, y el resultado medido bajo la manta es una temperatura inferior a la de la capa desnuda al sol. El caballo que suda bajo una manta de verano es casi siempre un caballo con una manta equivocada: de tejido cerrado, oscuro o con algo de relleno.
El segundo motivo: la capa
El sol de agosto decolora. Un castaño oscuro se vuelve rojizo y un negro se pone marrón desvaído, y eso no se recupera hasta la muda siguiente. Si tienes concursos en septiembre, la manta de verano es la única forma práctica de llegar con el pelo del color que toca.
Ficha técnica
- Tejido fino y transpirable de color claro
- Sin relleno
- Protección frente a radiación solar directa
- Barrera contra moscas y tábanos en el cuerpo
- Cierre frontal, cinchas cruzadas y faldón de cola
Lo que no cubre
El cuerpo queda protegido, pero la cara, las orejas y el vientre no. Si tu caballo sufre de verdad con la mosca, la manta sola se queda corta y hay que completarla con máscara. Tienes las opciones en mosqueros y cubreorejas.
El resto de la gama está en mantas para caballo. Para el trabajo de los meses de calor, mira los sudaderos y mantillas, y para las patas en el prado, los protectores.
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