El Cepillo Professional’s Choice Tail Tamer Ride cubre un momento concreto del día: el repaso de antes de montar, que no es un aseo completo pero no puede saltarse.
Las tres zonas que hay que mirar sí o sí
La zona de la mantilla, desde la cruz hasta los riñones: cualquier grano de arena, paja o barro seco que quede ahí va a pasar horas prensado bajo tu peso y sale en forma de rozadura. La zona de la cincha, justo detrás del codo, que es donde la piel se pliega y donde más rozaduras aparecen. Y las ranillas y la suela de los cascos, que se limpian con el limpiacascos antes de salir.
El gesto de treinta segundos
Pasa la mano abierta por la línea de la mantilla y por detrás del codo antes de ensillar. La mano detecta lo que el ojo no ve: un grumo de barro, un pliegue de piel irritado, una zona caliente. Es la comprobación más rentable de todo el aseo.
- Cepillo de repaso
- Manejo cómodo para uso rápido
- Cerda apta para cuerpo
- Lavable
Lo que no sustituye
El aseo completo con almohaza y bruza sigue haciendo falta. Este cepillo es para el antes de montar y para el repaso posterior, no para sustituir la rutina.
Consulta el resto de cepillos y bruzas y las rasquetas y almohazas. Ve el cuidado del caballo y el establo; y revisa tu mantillas y sudaderos antes de ensillar.
Un apunte de rutina: el repaso de después de montar importa tanto como el de antes. Al desensillar, el pelo queda aplastado y húmedo en toda la zona de la mantilla, y dejarlo así favorece la irritación. Un cepillado suave en esa franja levanta el pelo, ayuda a que seque y te da una segunda oportunidad de detectar cualquier zona sensible.
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