La Cabezada Inglesa Lexhis Luna Doble Rienda es una brida completa, y lo primero que hay que aprender con ella no está en el cuero: está en cómo se sostienen dos riendas en la mano.
La colocación clásica: tres y uno
La forma más extendida en doma coloca las riendas así, en cada mano: la rienda del bridón por fuera del meñique y la rienda del bocado entre el meñique y el anular. Ambas suben por la palma y salen por encima del índice, sujetas con el pulgar.
La lógica es simple: el bridón queda en la posición de más control y de contacto continuo, y el bocado en una posición desde la que se puede modular con un giro mínimo de muñeca sin tirar.
La regla de oro del reparto
- El bridón lleva el trabajo. Es la rienda de contacto y la que dirige.
- El bocado acompaña, casi siempre algo más suelto que el bridón. Si la rienda del bocado está más tensa que la del bridón, la palanca trabaja de forma permanente y el conjunto pierde el sentido.
- Se comprueba visualmente: mira las dos riendas desde arriba y verás cuál hace más comba.
Cómo se aprende
No a base de horas de brida. Se aprende con la mano ya formada en filete y, en la transición, con sesiones cortas: veinte minutos de brida dentro de una sesión normal, y el resto con filete. Ir al revés —brida todos los días desde el principio— es lo que produce manos duras.
Riendas de distinto ancho
Si tus riendas tienen anchos distintos, aprovéchalo: te permite saber cuál llevas sin mirar, que es exactamente lo que necesitas al principio.
Cuidado
Dos juegos de riendas y dos de carrilleras: limpieza tras cada uso y grasa fina mensual, según cuidado del cuero.
Compara en cabezadas inglesas y cabezadas, mira las riendas y falsas riendas, los bocados de doma y los accesorios de filete y bocado.
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