La Bruza Horseware Signature Madera Cerda Natural es la herramienta del último paso del aseo, y la cerda natural no es aquí una cuestión de gusto.
Por qué la cerda natural saca brillo
El brillo de un caballo sano no viene de ningún producto: viene de su propia grasa cutánea, repartida de forma uniforme por el pelo. La cerda natural, al ser fibra animal, tiene una superficie irregular que recoge esa grasa de la base del pelo y la arrastra hasta la punta. Una cerda sintética, lisa y de sección uniforme, desliza sin arrastrar. Por eso una bruza natural deja brillo y una sintética deja el pelo limpio pero mate.
La contrapartida
La cerda natural no se puede lavar con agua caliente ni con desinfectantes agresivos, porque la fibra se abre y el mango de madera se hincha. Se limpia en seco contra una almohaza metálica y, como mucho, con agua templada y jabón suave muy de vez en cuando, secando siempre con las cerdas hacia abajo.
- Cerda natural sobre cuerpo de madera
- Paso final del aseo
- Reparte la grasa natural del pelo
- Limpieza en seco
Cuándo usar la sintética
Para barro, agua y trabajo sucio. Guarda la natural para el acabado y tendrás las dos cosas: limpieza y brillo, cada una con su herramienta.
Consulta el resto de cepillos y bruzas y las rasquetas y almohazas. Ve el cuidado del caballo, el establo y también tijeras y peines.
Una última consideración sobre el mango de madera: se agrieta si pasa del calor extremo al agua fría, así que no dejes la bruza al sol sobre una manta ni sobre el capó del coche en verano. Guardar el material de aseo en una caja cerrada, a la sombra y ventilada, alarga la vida de todo el conjunto más que cualquier otro cuidado.
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