El Bálsamo Bates Para Cuero es un producto del segundo paso del cuidado —el de nutrir—, en formato bálsamo, más denso que un aceite y más ligero que una grasa.
Aceite, grasa y bálsamo: qué hace cada uno
Aceite. Fluido, penetra en profundidad. Su trabajo es devolver flexibilidad desde dentro a un cuero seco. Es el producto del cuero nuevo, del rígido y del que lleva tiempo sin tratarse.
Grasa. Densa, se queda más en superficie formando una capa que protege y repele el agua. Es el producto de la protección frente a la intemperie.
Bálsamo. El intermedio: nutre con penetración razonable y deja algo de protección superficial, sin reblandecer tanto como un aceite ni sellar tanto como una grasa. Es el producto del mantenimiento regular de un cuero que está en buen estado.
Las tres reglas al nutrir
- Menos es más. El error habitual es empapar. Un cuero saturado se reblandece en exceso y pierde firmeza estructural, y en piezas de carga como aciones o cinchas eso reduce su resistencia justo donde no conviene.
- Solo sobre cuero limpio y seco. Nutrir sobre cuero sucio sella la suciedad dentro y es peor que no hacer nada.
- Céntrate en las zonas que trabajan: pliegues, contorno de hebillas, extremos de correas y el revés, que se resecan primero.
Dónde no se aplica
En el asiento de la silla ni en la cara interior de los faldones. Un asiento graso resbala, y en salto o en un desequilibrio eso es lo contrario de lo que necesitas.
Dos apuntes prácticos
Penetra bastante mejor si el cuero no está frío: en invierno, mete la pieza en casa un rato antes. Y prueba siempre en una zona oculta, porque los productos nutritivos oscurecen el cuero y en tonos claros el cambio puede ser considerable.
Compara la gama en cuidado del cuero, el resto en cuidado del caballo, y mira las sillas de montar y las aciones de estribo.
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