Alforjas HH Cuero: par de alforjas en piel, la opción clásica. Duran más que ninguna otra si se cuidan, y se estropean antes que ninguna otra si no.
Lo que ganas con el cuero
Forma. Una alforja de cuero mantiene la estructura aunque vaya medio vacia, no se arruga ni se pliega sobre si misma, y con los años coge una patina que ninguna tela iguala. En romerias, ferias y salidas donde el conjunto se ve, es lo que pega con una montura vaquera de cuero.
Lo que exige a cambio
Que no se moje y se quede mojada. El cuero empapado que seca al sol o cerca de una estufa se encoge y se agrieta, y de ahí no vuelve. Si te pilla la lluvia, seca a temperatura ambiente y engrasa cuando este seco al tacto pero no del todo. Y grasa periódica aunque no lo uses: la piel que se queda sin nutrir se parte por las esquinas.
Ficha técnica
- Par de alforjas en cuero
- Estructura rígida, mantiene la forma
- Cierres con correa y hebilla
- Uso: romeria, feria, campo y salidas de representación
- Mantenimiento: grasa o aceite específico de forma periódica
Peso: un dato honesto
Vacias ya pesan más que unas de nylon llenas de ropa. Para una travesia de varios días en la que cada kilo cuenta, no son la elección práctica; para una salida de un día en la que quieres que el conjunto luzca y dure treinta años, si.
Compara materiales en alforjas, cuida la piel con productos de cuidado del cuero y mira la guarnicionería para reparaciones.
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