Aceite Leovet Bio-Skin trabaja sobre la piel, no sobre el pelo, y esa distinción explica cuándo tiene sentido comprarlo.
La caspa no se quita con champú
Un caballo con escamas en el dorso, con la piel tirante bajo la manta o con el manto apagado después del invierno no tiene un problema de limpieza: tiene la piel seca. Lavarlo más a menudo lo empeora, porque cada baño arrastra la grasa cutánea que le queda. Lo que necesita es aporte de lípidos, y ahí es donde entra un aceite corporal frente a un champú o un acondicionador, que trabajan sobre la fibra del pelo.
El momento del año
La muda es cuando más se nota. En el cambio de pelo de primavera y otoño la piel está especialmente activa y muchos caballos se ponen escamosos y se rascan. Un aceite en esas semanas, junto con cepillado diario en serio, cambia bastante el aspecto del manto y reduce el picor de la muda.
Ficha técnica
- Aceite de cuidado cutáneo
- Aplicación sobre el manto con esponja o pulverizador
- Indicado para piel seca y descamada
- Uso en muda y tras el invierno
- Fabricación Leovet
Cuándo no es cosa de la piel
Si la descamación es intensa, localizada o va con pérdida de pelo, no es piel seca sin más: pide una revisión. Y revisa también la dieta, porque el estado del manto refleja bastante bien la calidad de la ración.
Para el pelo, los acondicionadores Silkcare. Más en cuidado de piel, pelo y tendones y catálogo Leovet.
¿Dudas? Escríbenos por WhatsApp. Si el problema de piel persiste o empeora, la consulta veterinaria es el paso correcto.



















