Balón HH Plástico para Golosinas es un juguete, y en un caballo estabulado un juguete no es un capricho.
De dónde salen los vicios de box
Morder la madera, tejer, cocear la pared, dar vueltas. Todos esos comportamientos tienen el mismo origen: un animal diseñado para moverse y pastar quince horas al día metido en cuatro paredes con la comida despachada en dos horas. No son manías del caballo, son la respuesta a un entorno pobre. Y una vez instalados cuesta mucho quitarlos, así que lo que funciona es prevenir. El balón dispensador da una tarea: empujarlo, moverlo, conseguir que caiga una golosina. Ocupa tiempo y cabeza.
Lo que hace y lo que no
No sustituye a las horas de salida ni al forraje. Un caballo con cuatro horas de prado y heno a discreción no necesita un balón; uno encerrado veintitrés horas al día lo va a agradecer, pero lo que de verdad necesita es salir. Es un parche bueno, y conviene decirlo así. Combina bien con una red de heno, que alarga la ingesta, y si el problema ya es de mordisqueo de madera, con el antimordeduras.
Ficha técnica
- Balón dispensador de golosinas
- Construcción en plástico resistente
- Uso en box y en corral
- Apertura para rellenar
- Marca HH
Vigila las primeras veces
Hay caballos que se enganchan y otros que lo ignoran o que se asustan del ruido. Déjalo primero en el suelo del box sin nada dentro y observa la reacción antes de darlo por bueno.
Golosinas para rellenarlo: Leoveties. Más en varios de establo y en establo.
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