La Manta Rambo Polar Cosy es la manta polar de la casa: ligera, cálida al tacto y con la capacidad del vellón de mover la humedad sin retenerla.
El polar hace dos cosas, y conviene saber cuál buscas
Por un lado abriga: las fibras atrapan aire y aíslan bastante para el poco peso que tienen. Por otro transporta humedad, porque el vellón apenas absorbe agua y la deja pasar hacia la cara exterior en lugar de retenerla contra la piel.
Esa combinación la hace ideal para tres situaciones muy concretas: el caballo que sale del duchado en invierno y hay que secar sin que coja frío, el viaje en remolque, donde la temperatura sube y baja según se pare o se circule, y la espera entre pruebas en un concurso, cuando el caballo ya ha trabajado y todavía le queda entrar otra vez.
Cuándo no es la manta adecuada
No sirve para el prado: no es impermeable y con lluvia queda empapada y pesada. Y no es la mejor opción para un caballo recién bajado de un trabajo intenso y chorreando, porque ahí interesa más un tejido que evacúe mucho volumen de agua rápido, como una malla o una toalla técnica.
Ficha técnica
- Vellón polar transpirable
- Sin relleno ni membrana impermeable
- Uso en secado tras ducha, viaje, cuadra templada y espera en concurso
- Cierre frontal ajustable y cinchas cruzadas
El mantenimiento del polar
Atrae pelo, paja y viruta como un imán, así que conviene tener un cepillo de goma dedicado sólo a ella. A cambio, el vellón no se apelmaza como los rellenos y aguanta muchas temporadas sin perder prestaciones. Lávala sola, sin suavizante: el suavizante recubre la fibra y le quita justamente la capacidad de mover la humedad.
Puedes comparar con las opciones de malla y de toalla en mantas para caballo, y completar el equipo de concurso y viaje con sudaderos y mantillas, protectores y cabezadas.
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