Mantilla Mehis Borreguillo Sintético Acolchada combina el acolchado interior con la superficie de borreguillo sintético en la cara que toca el dorso del caballo.
Qué aporta el acolchado
Cuerpo. Una mantilla acolchada mantiene su grosor bajo la carga, y eso importa porque una mantilla que se aplasta deja de repartir nada a los diez minutos de trabajo. El acolchado es lo que sostiene la capacidad de amortiguación durante toda la sesión, y es también lo que diferencia una mantilla de un simple paño doblado.
Grueso no es sinónimo de mejor
Merece la pena decirlo. Si la silla ajusta bien, añadir grosor bajo ella reduce el espacio libre sobre la cruz y puede convertir una silla correcta en una silla que aprieta, exactamente igual que un calcetín grueso en un zapato justo. La mantilla acolchada tiene sentido con una silla que ajusta o que queda ligeramente holgada, nunca como parche de una silla estrecha.
Ficha técnica
- Mantilla Mehis acolchada
- Superficie de borreguillo sintético en la cara interior
- Mantiene el grosor bajo carga
- Lavable
Cuándo cambiarla
Cuando al apretarla con la mano ya no recupera el grosor, o cuando el borreguillo está apelmazado y duro en la zona central. A partir de ahí ya no amortigua, solo abriga.
Enlaces
Toda la gama en mantillas y sudaderos y modelos de doma en sudaderos y mantillas de doma. Completa con sillas de montar y salvacruces.
La prueba del canal
Con la silla puesta y cinchada, mira por el arco delantero: debes ver luz por el canal a lo largo de toda la columna. Si la mantilla lo tapa, está tensa sobre el dorso y la columna recibe presión durante toda la sesión. Se corrige tirando de la mantilla hacia arriba dentro del arco.
¿Dudas? Escríbenos por WhatsApp y te ayudamos a elegir.

















