Baticola Ludomar Básico es la baticola sencilla de trabajo, sin adornos y al precio más contenido de la gama.
Cuándo una baticola es imprescindible
En rutas de montaña y en cualquier terreno con bajadas sostenidas. Sin baticola, en una pendiente pronunciada la silla se va hacia el cuello, la cincha sube hacia el codo y el jinete acaba sujetándose con la rienda. Es una de esas piezas que parecen prescindibles hasta el día que haces una ruta seria y descubres que no lo son.
Y cuándo sobra
En pista, con una silla que ajusta bien y un caballo con cruz definida, la baticola no aporta nada. No hay motivo para llevar material que no cumple función, y cada correa de más es una correa que puede rozar. Ponla cuando la necesites y quítala cuando no.
Ficha técnica
- Baticola Ludomar modelo básico
- Construcción sencilla sin adornos
- Ajuste mediante hebillado
- Uso en ruta, campo y montaña
La primera vez
Muchos caballos que nunca han llevado baticola se sorprenden al notarla bajo la cola. Colócala en la cuadra, con calma, y da unos pasos a la mano antes de montar. Ahorra un susto en el momento menos oportuno.
Enlaces
Otros modelos en baticolas. Para la ruta, pechopetrales, alforjas y cinchas.
Llévala en la alforja
Pesa muy poco y ocupa nada, así que en una ruta larga tiene sentido llevarla aunque no la lleves puesta desde el principio. Cuando aparece la bajada seria, ponerla cuesta un minuto y cambia por completo cómo va la silla el resto del trayecto.
Señal de que la necesitas
Si al terminar una ruta con desnivel la cincha ha subido hacia el codo o la mantilla asoma varios dedos por detrás del borrén trasero, la silla se ha ido hacia delante durante el trayecto. Es la comprobación más sencilla y la que decide si esta pieza te hace falta o no.
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