Poncho Lana Lexhis es la prenda de abrigo tradicional del jinete de campo, y sigue estando en el catálogo por una razón práctica.
Por qué un poncho y no una chaqueta
Porque a caballo los brazos trabajan. Una chaqueta cerrada tira del hombro cada vez que se levanta la mano, y con capas debajo esa restricción se multiplica. El poncho no sujeta el brazo por ninguna parte: abriga el tronco y deja el movimiento completamente libre, que es exactamente lo que se necesita para llevar rienda durante horas.
La lana y el agua
La lana tiene una propiedad que ningún sintético iguala: sigue aislando aunque esté húmeda. Con lluvia fina y prolongada, que es la típica de una jornada de campo en invierno, una prenda de lana mantiene el calor mientras un forro sintético empapado deja de servir. No es impermeable, pero es la fibra que mejor se comporta cuando ya se ha mojado.
Ficha técnica
- Poncho Lexhis en lana
- Libertad total de movimiento de brazos
- Aislamiento incluso en húmedo
- Uso en campo, ruta y romería
Guardado de temporada
La lana limpia y bien aireada, y con algún repelente natural de polilla en el armario. Guardarla sucia es la invitación directa a que la polilla haga su trabajo durante el verano, y eso no tiene arreglo.
Enlaces
Más abrigo en cazadoras y chalecos y en ropa campera. Para completar, sombreros y guantes de equitación.
El poncho y el viento
Con viento fuerte, un poncho se levanta y puede asustar a un caballo poco acostumbrado. Si vas a estrenarlo, póntelo primero desde el suelo con el caballo delante y deja que lo vea y lo oiga moverse antes de subir.
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