Polaina Lexhis Piel Sintética (Par) es la polaina en piel sintética, la opción de mantenimiento cero para el trabajo de todos los días.
La polaina que aguanta la lluvia
Es su ventaja concreta. Una polaina de piel auténtica empapada hay que secarla despacio, lejos del calor, y engrasarla después para que no se quede rígida; si se descuida, se agrieta. Una sintética se seca con un paño y sigue exactamente igual. Para quien monta al aire libre en invierno o trabaja en instalaciones sin cubierta, esa diferencia se nota cada semana.
La polaina del coche
Hay un uso muy concreto que justifica tener un par sintético aunque tengas otro de piel: el par que vive permanentemente en el maletero. Resiste el calor del verano dentro del coche, la humedad y el olvido, y está ahí el día que decides montar sin haberlo planeado.
Ficha técnica
- Polaina de equitación Lexhis en piel sintética
- Se sirve por pares
- Resistente al agua
- Limpieza con paño húmedo
Ojo con el calor extremo
Los sintéticos aguantan la humedad muy bien pero no el calor directo. Evita dejarlas sobre el salpicadero al sol en verano: el material puede deformarse y esa deformación no se recupera.
Enlaces
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Revisa la cremallera
En una polaina sintética, el punto que falla es siempre el cierre. Límpiala de arena con un cepillo seco cada pocas semanas y no fuerces nunca si se atasca: casi todas las cremalleras rotas se rompen en ese tirón.
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