La Anilla Sencilla es la anilla redonda básica de guarnicionería, la pieza de unión más usada de todo el taller.
La pregunta que decide si aguanta: cómo está cerrada
Una anilla parece un aro y no todas lo son igual. La diferencia está en el cierre:
- Anilla soldada. El aro está cerrado por soldadura y forma una pieza continua. Es la que se usa en cualquier punto que reciba carga.
- Anilla simplemente doblada, con los extremos juntos pero sin unir. Puede abrirse bajo tracción, y en una pieza de carga eso es un fallo catastrófico.
La comprobación es sencilla: mira el punto de unión al trasluz y tira de la anilla en sentidos opuestos. Si se aprecia una junta que se abre, esa anilla es para colgar cosas en la pared, no para ir en un equipo.
El material
Latón, acero inoxidable y acero cincado son los habituales. El inoxidable es el que mejor se comporta en exterior y con sudor; el latón da el acabado clásico del equipo español y no oxida, aunque es más blando; el cincado es el económico y termina oxidando cuando la capa se raya.
Sección y carga
El grosor del alambre determina la resistencia, no el diámetro del aro. Una anilla grande de sección fina aguanta menos que una pequeña de sección gruesa, aunque parezca lo contrario.
La revisión
Deformación —una anilla ovalada estuvo trabajando de más—, óxido en el punto de soldadura y desgaste en la zona donde roza la correa. Cualquiera de las tres es motivo de sustitución.
Compara la gama en anillas, mira las hebillas, la guarnicionería y los varios de guarnicionería.
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