El Adorno Corazón Pequeño es la versión reducida del motivo acorazonado, la pieza de acompañamiento en una composición decorativa.
Los pequeños son los que dan el ritmo
En guarnicionería decorada, las piezas pequeñas hacen dos cosas: rellenan el espacio entre las grandes y crean una cadencia visual a lo largo de la correa.
Y como son las que más se repiten, son también las que más delatan un montaje descuidado: veinte piezas pequeñas mal repartidas se ven antes que un adorno grande ligeramente torcido.
La regla de la separación
- Distancias iguales entre piezas consecutivas, medidas con regla y no a ojo.
- Empezando desde el centro de la correa hacia los extremos, para que la composición quede centrada aunque sobre longitud.
- Y en los dos lados a la vez: marca las posiciones en ambas correas antes de fijar ninguna.
Su ventaja sobre las grandes
Van bien en correas estrechas y en zonas con curvatura, donde una pieza grande quedaría levantada por un extremo. Y su peso individual es mínimo, aunque conviene recordar que se multiplica por el número de unidades.
El detalle del reverso
Mira la cara que va contra el cuero antes de comprar. En piezas pequeñas y económicas es donde más se descuida el acabado, y una rebaba ahí corta la correa desde dentro sin que se vea nada por fuera.
Limpieza
Muchas piezas pequeñas juntas son muchos huecos donde se acumula la suciedad. Cepillo suave y seco, y producto de metal solo sobre el metal.
Compara la gama en otras piezas de metal, mira las hebillas, las cabezadas de presentación y la guarnicionería.
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