El Antideslizante Para Silla HH se coloca entre la mantilla y la silla y resuelve un síntoma muy común, pero conviene entender primero por qué se produce.
Por qué se mueve una silla
Hay tres causas y solo una la arregla el antideslizante. La primera es un arco inadecuado: la silla no encaja y busca sitio con cada zancada. La segunda es la conformación del caballo, un dorso corto o una cruz poco marcada que no ofrecen tope natural. La tercera es la fricción insuficiente entre materiales, típica de mantillas sintéticas nuevas o de cueros muy pulidos. El antideslizante actúa sobre la tercera, y ayuda parcialmente con la segunda. Sobre la primera no puede hacer nada, y usarlo para tapar un arco equivocado solo consigue que el problema pase desapercibido más tiempo.
Cómo colocarlo
Siempre entre mantilla y silla, nunca en contacto directo con el pelo. Debe quedar plano y sin arrugas: un pliegue crea un punto de presión que se marca en el dorso. Y no debe sobresalir por debajo de los bastes.
- Material de alta fricción
- Se coloca entre mantilla y silla
- Reduce el desplazamiento lateral y hacia delante
- Lavable con agua
Cuándo cambiarlo
Cuando pierda tacto pegajoso. Con el polvo y el sudor la superficie se satura y deja de agarrar; se lava con agua templada y sin jabón, y cuando ya no recupera agarre después del lavado, ha terminado su vida útil.
Consulta también los salvacruces y el resto de mantillas y sudaderos. Revisa el ajuste de tus sillas de montar y de las cinchas. Para caballo ibérico, mira las mantillas de tipo español.
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