La Silla Tejana HH Austin pertenece a la familia western, y su pieza más reconocible, el cuerno, es también la peor entendida fuera del mundo del ganado.
Para qué existe el cuerno
El cuerno no es un asa. Nació como punto de amarre: el vaquero lanza el lazo, lo enrolla en el cuerno y es la silla, no su brazo, la que aguanta la tensión de un animal de media tonelada. Toda la construcción de la silla tejana deriva de esa función. El fuste es de madera recubierta, no de plástico, porque tiene que resistir tirones laterales que reventarían una armadura inglesa. Y va anclado al caballo con un cinchado de doble punto que impide que la silla gire cuando el tirón llega de costado.
Si no vas a lazar
La mayoría de quien compra una tejana en España no trabaja ganado, y eso está bien: hereda un asiento muy estable y una silla que aguanta prácticamente cualquier cosa. Pero conviene saber que estás comprando peso. Una tejana ronda los doce a dieciocho kilos frente a los cinco o siete de una inglesa. Ensillar todos los días con una silla así es un ejercicio físico.
- Fuste de madera recubierta
- Cuerno delantero de amarre
- Asiento profundo con cantle elevado
- Cinchado western de doble punto
Antes de comprarla
Comprueba el peso y la altura de tu caballo. Una tejana sobre un caballo pequeño de cruz fina rara vez asienta bien, y el fuste rígido no admite retapizado como una silla inglesa.
Mira el resto de sillas western y el conjunto de sillas de montar. Complétala con mantillas y sudaderos de suficiente grosor, revisa las cinchas y para guardarla usa una fundas para silla.
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