La Silla Inglesa De Uso General Lexhis Istria encaja especialmente con un perfil muy común y poco atendido: el adulto que vuelve a montar después de años sin hacerlo.
Volver no es empezar, pero tampoco es seguir
Quien vuelve conserva la técnica y el instinto, pero no la musculatura ni el equilibrio afinado. Los primeros meses el cuerpo se cansa antes, la posición se deshace al final de la sesión y el asiento acusa el trote sentado. Por eso una silla de uso general, con algo de profundidad y faldón intermedio, funciona mejor en esa etapa que una silla plana y especializada que exige una posición ya asentada.
Lo que ayuda de verdad al volver
Sesiones cortas y frecuentes antes que largas y espaciadas, trabajo al paso los primeros días y no tener prisa por recuperar el nivel que se tenía a los veinte años. Y revisar el ajuste de la silla al caballo con calma: muchas molestias de la vuelta se atribuyen a la edad cuando son de la montura.
- Silla de uso general en cuero
- Faldón de corte medio
- Asiento con algo de profundidad
- Uso en pista, campo y paseo
Sobre la talla
Comprueba tu medida actual, no la que usabas antes. La talla de asiento depende del cuerpo de ahora, y es de las cosas que más cambian con los años.
Compárala con el resto de sillas de uso general y con las sillas de montar del catálogo. Cuida el cuero con producto de cuidado del cuero y revisa cinchas y mantillas y sudaderos.
Un consejo para la vuelta: no compres la silla el primer mes. Monta unas semanas con la del centro, recupera sensaciones y observa qué te pide el cuerpo antes de decidir. Muchas sillas se compran en el entusiasmo de las primeras clases y se revenden un año después porque no correspondían al jinete en el que te has convertido, sino al que fuiste.
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